Análisis: Batman Arkham Asylum

  • Género: Aventura de acción | Sigilo
  • Desarrollador: Rocksteady
  • Editor: Eidos
  • Plataformas: PC | PS3 | X360 (ver. analizada)
  • 21.5.2010

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“He comido una amburguesa de película” “Das unos masajes de cine” son el tipo de cosas que podríamos oír cuando sirven unas hamburguesas sabrosas cerca o si tenemos algún talento para sobetear a los demás de forma relajante y placentera. Pero cualquier jugador veterano fruncirá el ceño con desaprobación si oye decir “juego de película”. Y es que los videojuegos no se llevan bien con las propiedades intelectuales nacidas fuera de los mismos: adaptaciones de mala calidad , producidas a toda prisa para coincidercon el útimo gran evento de la licencia fuera del mundo videojueguil y presupuestos y equipos mediocres son la norma en este tipo de casos.

Batman Arkham Asylum es la excepción a la norma. Un juego sobre un héroe popular que no va al rebufo de nada, creado por un estudio que, aunque desocnocido, cuenta con la motivación propia de trabajar en algo que les gusta y desean hacer bien. Y encima cuentran con un presupuesto razonable.

¿Consigue este juego romper el cliché sobre el transmedia llevado a videojuegos?

Acechando entre las sombras de la locura.

Batman Arkham Asylum es un juego de aventura que combina acción y siguilo capturando el modus operandi del superhéroe de forma excepcional. He de confesar que no soy un gran fan del ricachón disfrazado y traumatizado que es este personaje, pero estoy lo suficientemente familiarizado con él y su universo… tanto al menos como cualquier otro que viese la (entrenidísima) serie de animación de los 90 cuando era un niño y lo complementase un par de décadas después con los films de Nolan. Bueno, honestamente sé más bien poco pero al menos me da para conocer el contexto del personaje y varios villanos (aunque jamás sabría decir en que multiverso de DC tiene lugar la historia o quién es el Oráculo y por qué ayuda a Batman y sabe tanto sobre él). Al menos sé lo necesario como para notar cómo de bien los elementos jugables reflejan la identidad del personaje.

Arkham Asylum mezcla tres tipos de actividad a lo largo del desarrollo: tránsito, infiltración y combate.

A la hora de moverse, Batman dispone de distintas herramientas que le permiten acceder a cada uno de los rincones del complejo que el título propone explorar. Por supuesto no todas están disponibles desde el inicio y son obtenidas de forma paulatina para una mayor sensación de progreso. A pesar de ser una aventura bastante lineal el diseño de escenarios es más interesante e interconectado que en la mayoría de juegos similares; muchas nuevas zonas se acceden desde lugares por los que habíamos pasado antes en vez de ser una sucesión estricta de habitaciones como suele ser más frecuente. Esto aumenta mucho la sensación de complejidad del recinto y lo hace mucho más interesante. Además los accesos a las nuevas zonas no son tan evidentes como en otras sagas (Zelda viene a la mente con sus paredes agrietadas y sus ristras de pedruscos bloqueando caminos porque sí) y su mayor integración en el espacio le da un poco más de valor a las pequeñas acciones que el juego pide realizar para abrirlos -pequenos quick time events o puzzles muy ligeros.

El juego nos conducirá de forma inteligente y no especialmente forzosa hasta estos puntos, ya sea mediante empujones del guión bastante bien traídos o secuencias un poco más interesantes y envolventes como la búsqueda de rastros. En estos momentos usaremos la visión de detective de la máscara de Batman, un modo de visualización que mezcla termología, rayos x e indicaciones propias del juego que nos permitirán buscar el camino en las huellas de otros personajes.

Este estilo de percepción de Batman también nos será muy útil durante los segmentos de  sigilo, pues nos permite saber dónde están los enemigos, de qué forma van armados, cual es su estado nervioso y comportamiento, así como información clave sobre las interacciones posibles con el escenario. Muchas de las herramientas que Batman puede usar para abrirse paso durante la infiltración así que este aspecto de la jugabilidad es claramente el que más novedades recibe. El diseño de los escenarios también es muy interesante e inteligente y se ajusta muy bien a la curva de dificultad del juego aún proponiendo retos nuevos en estancias conocidas que hace que nuestra aproximación de la situación sea distinta. Se agradece que no todo sea usar y tirar.

Otro elemento interesante del juego es la movilidad de Batman, muy superior a lo visto en otros juegos del género. Esto junto a la mayor verticalidad de los escenarios y posiciones disponibles dotan al jugador de un gran control de la situación. Es por esto que los segmentos de infiltración no consisten en atravesar un recorrido sin ser detectados, sino que es una situación presa-cazador en la que el jugador acecha a los enemigos, eliminándolos sin que ellos sean capaces de localizarle, independientemente de que sepan de su presencia.  De todos los elementos que componen la jugabilidad, los segmentos silenciosos son los que yo más destacaría debido a su variedad, buen diseño de niveles y delineación de rutas enemigas.

Sin embargo el juego tambien plantea momentos en los que Batman no puede esconderse y debe plantar cara a los enemigos. O más bien plantar su cara, dado todos acabarán inexorablemente con sus narices en el suelo gracias a las habiliades marciales de Bruce Wayne.

El sistema de combate es quizás el apartado más simple del conjunto pero también unos de los más frescos. De forma similar a Assassin’s Creed el combate se centra en ataques, contraataques y esquivas.  Pero a diferencia del juego del Ubi, Arkham Asylum presenta un combate mucho más fluido que nos invita a enlazar todos sus elementos en combos que nos permiten golpear a varios enemigos en secuencias rápidas mientras nos protegemos con contraataques y esquivas. Lo que hace este sistema reseñable es la fluidez del sistema y las escasas limitaciones que tiene para alternar entre ataques y contraataques cuando es necesario, lo que hace de cada combate una secuencia sólida y densa a pasar de la simplicidad. Un diseño tan funcional como efectivo y vistoso.

Aunque esta faceta del juego es la única que no obtiene mejoras sustanciales mediante el menú de mejoras del que el juego dispone y que se usa gastanto experiencia que obtenemos al derrotar a nuestros enemigos, la vertiente combativa del juego se expande mediante la introducción paulatina de nuevos tipos de enemigos, que aunque escasos en numero poseen una variedad suficiente como para sacar partido a todo lo que el sistema de combate ofrece. No hay potencial gastado y en todo caso te sorprenderás de lo flexible que es el repertorio de acciones de Batman a la hora de responder a enemigos con rutinas más complejas.

Hablo por supuesto de los jefes finales, que proporcionan los momentos más entrañables en el juego. No solo proponen algunos escenarios muy interesantes sino que algunos suponen un verdadero cambio de aires lleno de creatividad que es muy bien recibido. No todos son destacables y de hecho las propuestas que vienen con ellos son bastante irregulares, pero son todas decentes y unas pocas merecen mucho la pena.

La alternancia entre acción y sigilo está bien resuelta y de forma simple: los encontronazos directos se dan contra enemigos que están armados con armas contundentes y ocasionalmente alguno armado con armas de fuego. Batman puede soportar varios golpes, pero muy pocas balas por lo que cuando todos los enemigos van armados con armas de fuego el silencio es la única alternativa.  Una solución elegante como muchas de las que este juego contiene en su sólido diseño.

El apartado jugable de Arkham Asylum es solido, posee unas pocas buenas ideas, esta bien ejecutado y hasta posee un par de momentos muy buenos. Como juego es bueno, pero le falta ese algo para destacar como juego en sí mismo. A pesar de que su calidad no me ha divertido tanto como su mimo me haría esperar. Su mayor baza es saber alternar los tres elementos que lo componen de la forma correcta para capturar lo más pasasionante del personaje, y aunque todas ellas son más o menos interesantes el hecho de que la parte de sigilo esté tan bien realizada termina por restar mucho valor al resto de elementos, que terminan convirtiéndose en un trámite hasta el próximo segmento para ocultarnos en las sobras en las alturas y que siempre parece tardar demasiado en aparecer.

Una larga noche en el manicomio. 

Una noche lluviosa Batman se encamina al manicomio de Arkham con el Joker recién capturado, pero algo da mala espina. Ha sido todo demasiado fácil. Y la intuición de Caballero Oscuro está en lo cierto. Cuando el Joker pasa a estar en posesión de las autoridades una noche de pesadilla no ha hecho más que empezar.

Clausurado en un manicomio de supervillanos en una apartada isla, Batman tendrá que hacer frente a una horda de malhechores, dementes y alguna que otra sorpresa mientras trata de averiguar qué es lo que realmente está pasando.

La historia entretenida pero algo insustancial, será disfrutable sobre todo por los fans de la franquicia. Algunos giros interesantes y recursos muy inteligentes ponen una nota distintiva a una narración un tanto monótona que fracasa al tratar de imprimir urgencia en el jugador, pero que está bien escrita aún con algunos anacronismos en cómo los personajes se desenvuelven en la historia. De todas las excusas que hemos tenido para luchar contra el mal, esta es probablemente una de las mejores, pero nunca termina de despegar del todo y sigue siendo al final lo que era al principio: una excusa.

Brilli-brilli y sombri-sombri.

Arkham Asylum fue uno de los primeros juegos en lograr sacar un gran partido a Unreal Engine 3 y por tanto usa una de sus primeras versiones, que gozaron de gran popularidad entre desarrolladores. Las características de este motor terminaron por convertirse en clichés visuales que muchos juegos adolecieron. El que nos ocupa es uno de ellos.

Reflejos sobresaturados, un aspecto excesivamente plástico y artificial, cargas de texturas más lentas de lo recomendable… todas están presentes y afean de cierto modo la en cualquier caso sobervia ambientación de mano de una dirección de arte que ha sabido capturar el espíritu de Gotham y sus habitantes.  Una pena que las distintas estancias vean reducidas la impresión de variedad por ser el tono gris y decadente demasiado imperante: es tan predominante que es lo que termina definiendo todos los escenarios del juego transformándolos en una masa informe en el que las diferencias en los entornos pasan a tener un papel que apenas se advierte salvo en zonas en las que encontramos elementos que no podríamos observar en otros lugares del Asylum.

Pero el factor visual del juego está tan cuidado como el resto de los apartados, aún con sus imperfecciones está cuidado al detalle y quizás el mayor retrato de esto sean las animaciones de combate de Batman, que dan sentido a la fluidez del sistema de luchas mencionada anteriormente.

Otros detalles como los cambios físicos de Batman a lo largo de la aventura y el buen acabado general atestiguan el esfuerzo puesto en el look del juego. En términos sonoros, la ausencia de una banda sonora destacable se compensa con unos efectos de sonido tan naturales como contundentes y muy apropiados para un derivado de cómic serio como es este producto. La guinda la pone un doblaje al castellano más que soportable pero que resulta imposible de recomendar antes que la versión original con Mark Hamil en el papel del Joker (y que los usuarios de PC podrán acceder sin ninguna complicación aunque no venga incluida en el disco de la versión PAL).

Conclusión.

Batman Arkham Asylum es un juego muy por encima en calidad de los juegos basados en licencias externas a los mismos y un buen producto en términos generales que hará las delicias de los fans del hombre murciélago. A pesar de que todos sus elementos son todos muy buenos, darle el mismo espacio de juego a todos ellos cuando claramente el aspecto de infiltración debería ser un aspecto más integral del conjunto y eso acaba por perjudicar el resto de la composición. Sin embargo, pocas veces sale un juego tan cuidado hasta el punto de ser prácticamente una carta de amor a lo que es ya un icono pop en pleno derecho desde hace tiempo. Si tu amor por Batman es el mismo que el de Rocksteady disfrutarás de este juego enormemente. Si no, tampoco es una mala opción y  podría aguantar el tipo como juego en sí mismo sin Batman como protagonista.

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One thought on “Análisis: Batman Arkham Asylum

  1. Es una licencia de tebeo bien llevada a videojuego porque no está atada al lanzamiento de ninguna peli. En su momento recuerdo que dejó muchas bocas abiertas. Ahora, como ya tiene la fama, va a ser difícil que las nuevas entregas no terminen decepcionando a más de uno.

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