Análisis: Assassin’s Creed Revelations

  • Género: Mundo abierto | Sigilo
  • Desarrollador: Ubisoft Montreal, Ubisoft Annecy, Ubisoft Massive, Ubisoft Quebec, Ubisoft Singapore, Ubisoft Bucharest
  • Editor: Ubisoft
  • Plataformas: PC | PS3 | 360 (ver. analizada)
  • 15.11.2011

——-

Al igual que ese pelo vigoroso que nos abandona dejando una calva atrás, como ese pecho turgente que cede ante el poder de la gravedad, podríamos decir que la secuela anual de Assassin’s Creed es ya algo inevitable. Revelations es la segunda de estas entregas en suceder a la anterior en menos de 12 meses. ¿Se hace vieja la franquicia estrella de Ubisoft, al igual que nosotros, o es esta una revelación de eterna juventud?

El pelo cano no cae.

Cuatro años después de los sucesos de Assassin’s Creed: La Hermandad, un envejecido Ezio Auditore emprende la búsqueda de la sabiduría que dejó atrás Altaïr, el primer asesino que los jugadores conociesen. Tras una peliaguda visita a Tierra Santa, el italiano termina siguiendo la pista de los templarios en la Constantinopla del siglo XVI.

Al igual que Roma en La Hermandad,  Constantinopla será la ciudad principal en esta entrega. La recorreremos como viene siendo costumbre en la saga: con gran libertad usando una agilidad que la edad no ha parecido arrebatar a Ezio; podremos seguir usándolo para correr por los tejados y escalar edificaciones de decenas de metros como si tuviese aún veinte años. Eso cuando no hacemos uso de la nueva mejora de movilidad que nos ofrece este título: el gancho.

Como complemento de la hoja que todos los asesinos portan escondida bajo su manga, el gancho no es un arma, sino un instrumento de escalada que alarga notablemente el alcance de Ezio al escalar edificios haciendo posible el recorrer superficies verticales mucho más rápido. Pero la gran mejora de movilidad viene de su uso como tirolina; postes unidos con cuerdas a lo largo y ancho del escenario nos permitirán usar esta función que hace posible acortar decenas de metros en segundos. A pesar de que pueda parecer el viejo bastón de un Ezio que necesita una ayudita en la escalada, es una de las pocas mejoras disfrutables y relevantes que ofrece este título.

Otra de las grandes mejoras viene de la mano de la supuesta tradición artificiera de la antigua tierra de Bizancio durante el renacimiento. Confeccionar bombas es una novedad a priori interesante, pudiendo mezclar distintos tipos de componentes para lograr bombas que actúan de distintas maneras según el tipo de uso que le vayamos a dar y cómo están elaboradas. Podemos crear bombas de ataque, de distracción y tácticas y el número de combinaciones es bastante grande. Aunque sobre papel la idea es interesante, como herramienta termina siendo relegada a situaciones ocasionales y, a fin de cuentas, se perfila como una novedad un tanto insustancial.

Es un bullshot, pero al menos se ve de que va lo del gancho.

¿Y para qué queremos tanta agilidad y este variopinto arsenal? Pues para cometer asesinatos y dar explicaciones alternativas en la ficción histórica de Ubisoft. Los pocos que no conozcan esta saga encontrarán una interesante mezcla de parkour en interesantes recreaciones históricas de ciudades que ofrecen distintas tareas opcionales para el jugador en la norma de los juegos de mundo abierto junto con una ocurrente vertiente del sigilo con un componente social en el que la población de la ciudad es un mejor camuflaje. Mezclarse con el populacho es útil para acercase a nuestra víctima y ajusticiarla en nombre de la verdad, pero un encaramamiento discreto por los tejados es igual de efectivo. No son las únicas opciones, podemos contratar mercenarios, ladrones o gitanos para molestar y disolver a la guardia que cobije a nuestra presa, crear el caos arrojando monedas, bombas o simplemente acabar con ellos desde las sombras.

Si bien esto puede ser llamativo para un recién llegado a la saga, no será nada sorprendente para alguien experimentado en ella no resultará sorprendente. Por desgracia esto puede aplicarse también a la totalidad del juego. El juego es virtualmente idéntico a La Hermandad en términos de diseño y opciones, salvo inferior en todos su apartados. Constantinopla no es por desgracia una ciudad más interesante que Roma o Venecia, el reclutamiento de asesinos y gestión de la hermandad es una inútil y laboriosa pérdida de tiempo, la lucha por el territorio de los templarios es mucho más escasa y sus bases carecen de una estructura interesante más allá de ser dos callejones y una plaza o cualquier variante de entre 2-4 calles y 1-2 plazas. La cantidad de misiones alternativas es mucho más escasa que en La Hermandad y su variedad roza lo visto (y enormemente criticado) en el primer Assassin’s.

Las catacumbas, aunque muy escasas, están muy inspiradas. Su calidad sí es mejor que en anteriores AC.

En definitiva, si no fuese por la gran cantidad de estudios involucrados en el juego se diría que es un esfuerzo vago por replicar La Hermandad un años después con escasas novedades.  Algunas parecen metidas con calzador, por el mero hecho de tener novedades en el juego independientemente de las mismas. El pináculo de esto es un minijuego al estilo de “defender la torre” que tiene lugar desde el hombro de Ezio subido a un tejado, en el que seleccionaramos las unidades a colocar a lo largo de la calle para evitar un asalto a nuestra base. No solo es insulso a nivel de aporte al juego, sino que es también aburrido y tosco. Si bien es cierto que el aspecto estratégico y de gestión de La Hermandad era interesante, esta ramificación es simplemente estúpida. Otra de las adiciones incompresibles es un juego de plataformas en el que podremos crear nuestras propias superficies con las que poder atravesar distintos entornos. Es ingenioso y funciona, pero no guarda relación ninguna con lo que la gente busca en el juego. Quizás como juego indie en Steam habría sido interesante a 4,99€, pero como parte de Assassin’s Creed no vale nada.

No es la mejor perspectiva para dirigir una batalla. Pero con lo aburrido que es, en el fondo da igual.

Assassin’s Creed Revelations debe todos sus méritos jugables a los juegos que le precedieron. Sigue siendo un juego sólido y disfrutable, pero su carencia de ambición y novedad lo hacen árido. A nivel de diseño, es muy plano para ser una secuela.

Un guión de relleno y parches.

Revelations tene en su mayor atractivo ser la continuación de la historia imprescindible para no perder el hilo en una saga en la que una pequeña falta de información puede causar una gran confusión. Como siempre, hay dos historias desarrollandose paralelamente: la de Ezio en el siglo XVI y la de su descendiente Desmond en el siglo XXI. A la estructura narrativa doble se le suma una tercera: la de Altaïr, el protagonista de Assassin’s Creed I.

Revelations parece nacer con el propósito de dar un cierre las historias de los dos protagonistas ancestrales de la serie. La de Ezio es la que actúa como canalizador de la de Altaïr dado que la de este último se desarrolla a través de flashbacks consecuencia de los documentos que Ezio encuentra a lo largo de su aventura. ¿Un flashback dentro de un flashback? No hay problema para Ubi.

Un fanart con los tres personajes principales del juego.

Ambas historias están bastante bien y la conexión con los personajes es mucho mayor que en otros Assassin’s, debido en gran parte a su menor número y por tanto mayor relevancia. La parte de Ezio es muy intensa, pero se desinfla al final cayendo en tópicos muy decepcionantes y un tramo final carente de un remate satisfactorio.

La parte de Altaïr es brillante, sin embargo. Dosificada de forma mucho más escasa, el jugador se mantiene impaciente por saber a dónde le llevarán los recuerdos del asesino de Masyaf. Altaïr fue en el primer AC un personaje monodimensional aburrido y plano, sin carisma ni interés alguno, pero en Revelations adquiere una dimensión digna del título del jueg. Su historia adquiere un tono muy especial y es probablemente el segmento narrativo más emocionante de la saga hasta este punto. Interesante al principio e increíblemente conmovedor al final, la historia crece junto con un personaje que pasa de no haberte importado nunca a ser simplemente legendario. El mayor logro de este juego.

Desmond queda atrapado en una especie de limbo esta vez. Una decisión decepcionante tras el monstruoso cliffhanger de La Hermandad.

Mientras tanto la historia de Desmond se mantiene en una pausa extraordinariamente forzada que los desarrolladores aprovechan para hacer algo que no habían hecho aún con el único protagonista constante de la saga: desarrollarlo. No se dan datos extraordinariamente reveladores como el título promete, pero es una narración entretenida y curiosa, pero por sí misma no vale nada.

A pesar de sus virtudes, la historia es realmente intranscendente a nivel de la trama general del juego; tanto es así que, irónicamente, este es el único juego de la saga del que podrías prescindir sin perderte nada en la historia. Se agradece enormemente el trato extra a los ancestros de Desmond, especialmente Altaïr, pero realmente el aporte es un tanto escaso a nivel global, lo que sumado a las escasas mejoras y el diseño menos inspirado no hablan mucho en favor del juego.

Las cataratas de Ezio.

Al igual que los canosos pelos del mentón de Ezio, el motor gráfico de Ubisoft empieza a mostrar sus años. Revelations no es solo uno de los Assassins menos llamativos visualmente, sino que también es el peor producido en términos audiovisuales. Si en La Hermandad la carga de texturas ya era un problema, en este juego es muy llamativo, lo que sumado a unos sorprendentes problemas con la distancia de dibujado en lo tocante a personajes hace que el conjunto desluzca mucho cuando observamos panoramas desde la altitud, un pequeño placer que hasta ahora la saga había ofrecido sin problemas. Incluso hay eventuales bajadas bastante severas en la tasa de cuadros por segundo en momentos sumamente inexplicables, otro fallo nuevo en la saga, junto con una severa desincronización labial, desapariciones de los efectos de sonido o la música de forma inexplicable y abrupta y una gestión terrible de pistas de sonido que se “clippean” unas con otras de forma muy frecuente creando un murmullo indistinguible de música y efectos  que se solapan de forma desastrosa.

La mayor parte del tiempo mantiene el nivel de La Hermandad, pero estos fallos son mucho más molestos y habituales que en cualquier otro juego de la saga y ayudan a reforzar la impresión de que la gran revelación del juego es un tremendo bajón de calidad.

Conclusión.

Apasionados de la saga encontrarán cosas que podrán apreciar en este juego, que sigue siendo sólido y en cierta medida disfrutable. Sin embargo su diseño carente de interés, su filosofía extremadamente continuación, su trama interesante pero intranscendente dentro de su propio universo y su presentación descuidada y poco sorprendente convierte a Assassin’s Creed Revelations en el peor episodio de su saga, que se hace difícil de recomendar tanto a nuevos jugadores, que se sentirán perdidos en la historia, como a veteranos de la saga, que sentira´n una sensación de déjà-vu demasiado poderosa.

Advertisements

3 thoughts on “Análisis: Assassin’s Creed Revelations

  1. Tengo tanto este como el tercero en mi estantería ya que a mi padre le chifla esta saga. Aún no me he molestado en darles un tiento siquiera, pero por lo que veo en casa y por lo que leo aquí no es que me esté perdiendo nada especial.

    Tal vez en un momento de sequía pura y dura les de un toque a ambos.

    • Tengo la esperanza de que este sea el pináculo de la pereza y el continuísmo de la saga. El 3 parece muchísimo más interesante y el 4 a falta de ver gameplay sobre papel es maravilloso (como siempre). Pero después de este desinfle tan bestial, tardaré más de lo esperado en ponerme con el juego de Connor…

  2. Después de las críticas que he leído del tercero, empiezo a pensar que lo de la segunda y segundapuntocinco parte les ha salido de coña. A ver si llego a esta entrega de una vez que todavía tengo que empezar La Hermandad y viendo mi planing jugar, aún queda.

    Creo que la cuarta parte es demasiado temprana. Que la saga sea anual mata la frescura. No estaría mal echar un poco de menos la saga, aunque sea dos años

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s